Tu diseño merece protección. Europa acaba de ponérselo más fácil.

La OEPM acaba de actualizar sus Directrices de Protección de Diseños Industriales para adaptarlas a la nueva normativa europea. Una reforma que amplía qué puede protegerse, cómo y durante cuánto tiempo

¿Tienes un producto con una forma característica? ¿Una app con una interfaz reconocible? ¿Un packaging que hace que tu marca destaque en el lineal? El diseño industrial es uno de los derechos de propiedad industrial más infravalorados —y más rentables— del mercado. Y ahora, con la renovación de las Directrices de la OEPM publicadas en enero de 2026, es el momento perfecto para plantearse si el tuyo está protegido.

Las novedades más relevantes


El mundo digital también se protege
Las nuevas Directrices reconocen expresamente la protección de páginas web, interfaces gráficas de usuario, iconos animados y cualquier diseño digital que tenga apariencia propia. Si tu negocio vive (también) en pantalla, tu diseño puede —y debe— estar registrado.
Diseños animados: la secuencia como diseñ
Un diseño no tiene por qué ser estático. Las Directrices regulan ahora con detalle cómo presentar secuencias de instantáneas para proteger diseños en movimiento: desde logos animados hasta transiciones de interfaz. La apariencia en diferentes momentos del tiempo también es diseño.
Más claridad sobre novedad y carácter singular
La reforma refuerza los criterios para valorar si un diseño es nuevo y tiene carácter singular, alineándose con la jurisprudencia del TJUE. Además, se consolida el período de gracia de 12 meses: si divulgas tu diseño antes de registrarlo —en una feria, en redes, en prensa— aún puedes protegerlo.
Renuncias parciales con más precisión
Las Directrices detallan con mayor rigor las técnicas para delimitar qué se reivindica y qué no: líneas discontinuas, difuminado, sombreado en color. Una herramienta estratégica clave para registros más sólidos y defensibles.

¿Por qué registrar un diseño industrial?

Un registro de diseño industrial otorga el derecho exclusivo a usar esa apariencia —y a impedir que otros lo hagan— durante hasta 25 años. Es uno de los títulos de propiedad industrial más rápidos de obtener, más económicos de mantener y, en muchos sectores, más efectivos para frenar la competencia desleal y las copias.

Puede protegerse prácticamente cualquier cosa que tenga una apariencia: un mueble, un envase, un textil, un vehículo, una interfaz digital, un calzado, un accesorio, un electrodoméstico. Si se ve, puede registrarse.